SUBCAPA ARTIFICIAL PARA CORAZAS DE DIQUES
Por qué se diseñó una subcapa artificial
La construcción de un dique con coraza monocapa exige una subcapa perfectamente controlada.
Es uno de los puntos más críticos de cualquier proyecto, ya que condiciona la estabilidad, la precisión de colocación y la durabilidad de la obra.
La experiencia muestra que la construcción del talud de colocación constituye con frecuencia la principal dificultad a la que se enfrentan las empresas.
Problemas encontrados con las subcapas de escollera natural
En los diques con coraza monocapa, la subcapa está generalmente compuesta por dos capas de escollera.
Estas deben respetar tolerancias estrictas.
En caso de incumplimiento, la colocación de los bloques artificiales se vuelve difícil, e incluso imposible, y la estabilidad global de la coraza se ve comprometida.
Durante la construcción, no es raro que un oleaje importante destruya la subcapa, provocando pérdidas financieras y retrasos en la obra.
Casos similares se han observado en varios proyectos, incluso en la documentación técnica de algunos proveedores de licencias.
El suministro de escollera conforme también plantea un problema creciente:
su coste, su disponibilidad y, sobre todo, su impacto ambiental se encuentran hoy en el centro de las preocupaciones de los promotores.
Destrucción de montañas — molestias del transporte — huella de carbono:
todos estos factores invitan a replantear las soluciones tradicionales.
Bloque de coraza fuera de perfil debido a un defecto de la subcapa de escollera natural
Presentación de la subcapa artificial

Una solución innovadora y patentada
Para responder a estos desafíos, CLAS ha desarrollado y patentado una solución de subcapa artificial, inspirada en tecnologías ya utilizadas para la protección de tuberías submarinas y de riberas fluviales.
Estos sistemas utilizan paneles de resaltes de hormigón, conectados entre sí, contiguos o espaciados, que garantizan una estabilidad y una regularidad inaccesibles para la escollera natural.
Aplicada a la construcción de diques en talud, esta tecnología reproduce la rugosidad necesaria para la imbricación de los bloques artificiales, al mismo tiempo que respeta las tolerancias geométricas definidas por el diseño.
Principio de diseño
La subcapa artificial se compone de dos capas superpuestas:
Primera capa: resaltes de hormigón de tamaño uniforme, conectados entre sí mediante un geotextil con bucles o cables.
Protege el núcleo y forma una base estable.
Segunda capa: resaltes de diferentes alturas que reproducen la rugosidad de una subcapa natural.
Permite el flujo del agua entre los intersticios y favorece la imbricación de los bloques de coraza.
Cuando la configuración del proyecto solo permite la instalación de una única capa, esta se diseña para reproducir las características de rugosidad y de planeidad de una subcapa doble.

Ejecución y fabricación
La instalación de los paneles de resaltes de hormigón se basa en métodos ya probados utilizados para la protección de tuberías submarinas y de riberas.
Cada panel se posiciona y se ajusta bajo la supervisión de un inspector acreditado por CLAS, formado para intervenciones en inmersión.
Además de su interés ambiental, la subcapa artificial presenta numerosas ventajas:
• protección rápida del núcleo;
• mayor estabilidad frente al oleaje;
• tolerancias geométricas garantizadas;
• reducción significativa del volumen de escollera extraída y transportada.

Ventajas técnicas y ambientales
• Control preciso de la planimetría y de la rugosidad.
• Reducción del riesgo de destrucción por oleaje durante la fase de construcción.
• Menor impacto ambiental: eliminación de la extracción masiva de escollera.
• Ahorro de tiempo en las fases de colocación y de verificación.
CLAS calcula el tamaño óptimo de los resaltes de hormigón, define los métodos de instalación más adecuados y acompaña a la empresa en la certificación de la calidad de la construcción.
